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Saasible

Software hecho para tu negocio. Lo ves antes de pagar nada.

Te construimos la herramienta que necesitas, la pruebas funcionando con tus casos reales y solo si te convence pasas a pagar una cuota mensual. Sin proyecto inicial. Sin facturas de cinco cifras.

  • El prototipo no cuesta nada
  • Sin desembolso de entrada
  • Se adapta a ti, no tú a él
Por qué así

Hasta ahora solo había dos caminos, y los dos tenían pega.

O comprabas un programa estándar y te acababas adaptando a él, o encargabas un desarrollo a medida y pagabas por adelantado sin haber visto todavía nada funcionando. Nosotros hacemos el tercero.

Programa estándar A medida, como se ha hecho siempre Saasible
Encaje con tu forma de trabajar Te adaptas tú Total Total
Lo que pagas para empezar Poco, pero incluye lo que no usas El análisis y el desarrollo, por adelantado Nada
Cuándo lo ves funcionando Enseguida Meses después Antes de pagar
Cambios más adelante Los que decida el fabricante Presupuesto aparte cada vez Dentro de la cuota
Quién arriesga Nosotros

Podemos hacerlo así porque desarrollamos mucho más rápido de lo que es habitual en este sector. Ese margen no nos lo quedamos en el precio: lo usamos para quitarte el riesgo de encima.

Cómo funciona

Cuatro pasos, y no pagas hasta el cuarto.

  1. 01

    Nos cuentas cómo trabajas

    Una conversación, no un cuestionario de sesenta páginas. Nos interesa cómo lo haces hoy y qué es lo que te hace perder tiempo.

  2. 02

    Te lo construimos

    Una herramienta pensada para tu caso, con tus nombres y tu manera de trabajar. No una plantilla con tu logotipo encima.

  3. 03

    La pruebas funcionando

    Software de verdad, no dibujos de pantallas: entras, lo usas con casos tuyos y decides con criterio. Si no te convence, ahí se queda y no nos debes nada.

  4. 04

    La pones en marcha

    A partir de ese momento pagas una cuota mensual mientras la uses. Y la herramienta sigue cambiando contigo.

Qué construimos

Herramientas para el trabajo que ya haces todos los días.

Estos son los encargos más habituales. No es un catálogo cerrado: si lo tuyo no está en la lista, probablemente sea justo el tipo de encargo que mejor se nos da.

  • Agenda y reservas

    Citas, disponibilidad y avisos automáticos. Que el hueco libre se llene solo y nadie se presente el día equivocado.

  • Clientes y seguimiento

    Fichas, historial y notas en un único sitio, en vez de repartidos entre la agenda, el móvil y la memoria.

  • Bonos, packs y clientes que repiten

    Sesiones sueltas, bonos de diez, packs o cuotas: saber de un vistazo qué le queda a cada cliente sin buscarlo en una libreta.

  • Material y existencias

    Qué hay, qué falta y qué se ha consumido en cada trabajo. Sin recuentos a mano ni sustos a mitad de semana.

  • El panel de tu negocio

    Los cuatro números que de verdad miras, al día y sin tener que montarte una hoja de cálculo cada mes.

  • Turnos y horas del equipo

    Quién trabaja cada día, vacaciones y horas hechas, sin rehacer el cuadrante en una hoja de cálculo cada semana.

Qué incluye la cuota

Una cuota, y dentro va todo.

  • Funcionamiento y alojamiento

    Que esté disponible y rápido es cosa nuestra. Tú no gestionas servidores.

  • Copias de seguridad

    Tus datos se copian solos. Si algo se rompe, se recupera.

  • Soporte con personas

    Preguntas a alguien que conoce tu herramienta porque la ha construido, no a un formulario.

  • Cambios y mejoras

    Tu negocio cambia y la herramienta cambia con él: los ajustes del día a día van dentro, sin abrir un presupuesto por cada uno.

  • Seguridad al día

    Actualizaciones y vigilancia, sin que tengas que acordarte tú.

  • Desde cualquier sitio

    Funciona en el navegador, en el ordenador y en el móvil. Nada que instalar.

¿Y cuánto cuesta?

Depende de lo que tenga que hacer la herramienta y de cuánta gente la vaya a usar, así que no ponemos aquí una tarifa que luego no se parezca a tu caso. Lo que no cambia: no hay desembolso de entrada, y sabrás el importe exacto, por escrito, antes de empezar a usarla.

Preguntas

Lo que nos preguntan siempre.

¿De verdad no pago nada por el prototipo?

De verdad. Construimos una primera versión funcionando y la pruebas. Si no te encaja, se queda ahí: ni factura ni compromiso.

¿Cuánto se tarda?

Mucho menos de lo que es normal en este sector: contamos los plazos en días, no en meses. En cuanto sabemos qué necesitas te damos una fecha concreta.

¿Cuánto cuesta al mes?

Depende de lo que haga la herramienta y de cuánta gente la use. Te lo decimos por escrito antes de ponerla en marcha, y no hay coste de entrada.

¿Hay permanencia?

No. Se paga mes a mes y puedes darte de baja cuando quieras: el servicio sigue funcionando hasta que termina el mes que ya tenías pagado.

¿De quién son mis datos?

Tuyos. Si te das de baja y nos los pides, te los entregamos; solo necesitamos que la petición nos llegue por escrito para tener claro que viene de ti.

¿Y si un mes no pago?

Lo primero que hacemos es hablar contigo: un recibo devuelto le pasa a cualquiera, así que avisamos y damos un margen razonable para resolverlo. Si pasado ese tiempo no hay acuerdo ni respuesta, el servicio se detiene.

¿No me sale más barato un programa de los de siempre?

En la cuota, a veces sí. En la práctica, un programa estándar te obliga a cambiar cómo trabajas, a pagar por partes que no usas y a apañar con hojas de cálculo lo que le falta. Eso también cuesta dinero y tiempo, solo que no aparece en ninguna factura.

¿Y si mi negocio cambia dentro de un año?

La herramienta cambia con él: los ajustes del día a día van dentro de la cuota, y esa es la diferencia entre algo hecho para ti y algo que compraste hecho. Si en algún momento lo que necesitas es una función nueva de peso, lo hablamos antes y sabrás a qué atenerte.

¿Hay que instalar algo?

No. Se abre en el navegador, funciona igual en el ordenador y en el móvil, y de que esté disponible nos ocupamos nosotros.

¿Dónde estáis?

En Donostia-San Sebastián. Trabajamos con clientes de donde haga falta: casi todo se hace a distancia y, si hay que vernos, nos vemos.

Hablemos

Cuéntanos qué necesitas.

Escríbenos por donde te resulte más cómodo. Con una conversación corta ya sabemos si podemos ayudarte, y si no podemos también te lo decimos.